21 de Diciembre 2017

"PPK deja bombas de tiempo de US$ 16 mil millones en Talara y Gaseoducto. Endeuda al Perú en S/40 mil millones en 17 meses: récord de la República".

Por: Juan Mendoza.

Economista

@JMendoza_Peru

La gestión económica del breve gobierno de Pedro Pablo Kuczynski ha sido un desastre. El crecimiento es anémico: 2.4% hasta octubre, la inversión privada está en neutro, la recaudación tributaria, los ingresos laborales y el empleo formal se contraen 9%, 3.3% y 2%. El déficit fiscal es 3% del PBI: el mayor del siglo XXI. La deuda pública ha aumentado más de S/.40,000 millones en 17 meses. La Refinería de Talara y el Gasoducto del Sur son bombas de tiempo de US$16,000 millones.

El Perú ha disfrutado de condiciones externas harto favorables durante el gobierno de PPK. China importa 10% más cobre que hace 18 meses. Estados Unidos y Europa crecen a las mayores tasas de la última década. Los flujos de capitales desde los países desarrollados hacia los emergentes se han duplicado en los primeros diez meses del año. Los precios del cobre y del zinc son 42% y 48% más altos que en julio de 2016. La cotización del oro ha aumentado 8% el 2017. Gracias a los altos precios de los metales y a la robusta demanda externa, las exportaciones aumentarán cerca de US$7,500 millones el presente año.

Pero, la economía peruana está lejos de mostrar el dinamismo que debería tener. En lo que va del 2017, la tasa de crecimiento del PBI es 2.4%. Sin tomar en cuenta a los sectores primarios, pesca y minería, el crecimiento ronda el 2%. La agricultura se expande un magro 1.2%, el comercio y la construcción menos de 1%. Peor aún, la industria no primaria, el empleo formal y los ingresos laborales se han contraído en 1.7%, 2% y 3.3% en los últimos doce meses. El subempleo ha aumentado 2.5%, 5.3% y 8% en los primeros tres trimestres del 2017.

La reforma tributaria de PPK, puesta en marcha por el ex Ministro Alfredo Thorne, ha sido un sonoro fracaso. Los ingresos tributarios se han reducido en 9% como fracción del PBI entre julio de 2016 y noviembre de 2017. Todo indica que este año el déficit fiscal será el mayor del siglo XXI: poco más de 3% del PBI o alrededor de S/.22,000 millones.

Debido al abultado déficit y a la agresiva emisión de bonos, la deuda pública ha explotado en más de S/.40,000 millones desde junio de 2016. PPK ha endeudado más rápido al Perú que cualquier otro gobierno en la historia de la República: S/.2,400 millones por mes. Los datos sugieren que la deuda nacional superará S/.182,000 millones, 26% del PBI, en pocas semanas. A este ritmo, la deuda será mayor al 30% del PBI antes del 2021. Ello conllevaría, con alta probabilidad, la pérdida del grado de inversión tal y como lo ha señalado Jorge Baca en un excelente artículo.

PPK prometió que su gobierno destrabaría proyectos por doquier y sería un modelo de eficiencia y eficacia en la gestión pública. Pero, la inversión privada cayó 5.6% el 2016 y este año, a duras penas, cerrará en neutro. La reconstrucción del Norte es una broma de mal gusto: del presupuesto de S/.25,655 millones, el gobierno solo ha adjudicado S/.945 millones hasta el 20 de noviembre. Lo que es más grave es que el monto efectivamente ejecutado es de apenas S/.399 millones que equivale a 1.6% del presupuesto.

Kuczynski ha puesto especial interés en continuar con los elefantes blancos de Ollanta Humala. PPK ha decidido despilfarrar US$1,400 millones en los Juegos Panamericanos, y se ha resistido a revisar el proyecto de la línea 2 del metro que tiene un sobreprecio superior a los US$3,300 millones.

Asimismo, Kuczynski es responsable de embarcar al país en la lesiva modernización de la Refinería de Talara cuyo sobreprecio es de US$3,500 millones. Para financiar este despropósito Petroperú se endeuda por US$4,000 millones, además de haber recibido una transferencia de US$400 millones del MEF. Como las deudas se pagarán en 15 años, serán los gobiernos futuros los que tengan que desactivar la bomba de tiempo que PPK deja en Talara.

Como si no fuera suficiente, el gobierno de PPK planea que la nueva licitación del Gasoducto del Sur tenga ingresos garantizados para el concesionario, de acuerdo con las declaraciones de la Ministra Cayetana Aljovín. En esta nueva licitación los ingresos ya no se financiarían con los recibos de luz sino con los impuestos. En otras palabras, en lugar de robarle al ciudadano del bolsillo derecho lo harán del izquierdo para favorecer al concesionario. El valor presente de garantizar los ingresos del Gasoducto sería US$11,100 millones.

Además, el gobierno de Kuczynski ha sido incapaz de lidiar con el incumplimiento de contrato de Odebrecht y sus socios en el Gasoducto del Sur. En efecto, el Estado peruano tiene plazo hasta el 23 de enero de 2018 ya sea para subastar los bienes de la concesión o para pagar US$1,400 millones a Odebrecht, Graña y Montero, y Enagás por sus inversiones en el proyecto. Si el Estado no cumple con la subasta o el pago, Odebrecht y sus socios le entablarán una demanda internacional en la que el Perú llevará las de perder. Así, el total de la bomba de tiempo que PPK deja en el Gasoducto sería de US$12,500 millones.

PPK no ha cumplido, ni está remotamente encaminado a cumplir, con ninguna de sus promesas de campaña. A pesar de ello, un extraño espíritu de infalibilidad lo ha animado: “cállense la boca, déjennos trabajar" y “Ladran, gritan, pero avanzamos” son ejemplos del desdén con el que PPK  se ha referido a quienes se han atrevido a criticarlo.

Pero, el orgullo precede a la caída: Kuczynski está a punto de ser vacado por incapacidad moral permanente. Fiel a su estilo, PPK se aferra con uñas a dientes al poder, formula extrañas teorías conspirativas para evitar su vacancia y ofrece estrambóticas explicaciones sobre los dineros que recibió de Odebrecht. El proceder de Kuczynski, durante los que serían sus últimos días como funcionario público, ha llenado de incertidumbre y encono a la política y economía del Perú.

La gestión de Martín Vizcarra debería ser notablemente superior que la de PPK. Será difícil que Vizcarra muestre la misma arrogancia de Kuczysnki frente a las críticas, que se pase meses de meses sin hacer nada por reconstruir el Norte, que permita nuevos elefantes blancos que solo favorecen a los lobbies de siempre, que no lidere como Presidente de la República una estrategia clara y firme frente a la corrupción, que no emprenda reformas para mejorar la provisión de seguridad ciudadana, salud y educación, y que no le ponga coto a la explosión del déficit fiscal y la deuda pública.

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