28 de Diciembre 2017

“Ella no lo sabe, porque es una abogada que usa el periodismo para acceder al poder”.

Redacción La Resistencia.

Cecilia Valenzuela le respondio energicamente a Rosa Maria Palacios tras enterarse de las publicaciones vertidas por la periodista al involucrarla en la decisión del presidente Kuczynski de indultar a Alberto Fujimori.

Rosa Maria Palacios dice que el 24 de diciembre “un testigo sitúa a Cecilia Valenzuela y a su esposo, Alfredo Torres, en la escena (la casa de Cieneguilla de PPK) insistiendo en el indulto”.

A lo que Valenzuela explica. “Eso es mentira, falso, ni siquiera conocemos la casa de campo del Presidente. Jamás en nuestras vidas hemos estado ahí. Antes de hacer acusaciones de ese calibre, una periodista decente llama a la persona a la que piensa involucrar y confirma el dato que ha recibido. Si la persona a la que llama no le quiere contestar, registra en su crónica su negativa. Esa es la primera norma del periodismo.

Pero arteramente, Palacios -una falsa periodista- inventa un testigo para encubrir su insidia. Le exijo que revele su nombre, estoy absolutamente dispuesta a encararme con “él”. Interrumpo mis vacaciones, regreso a Lima y voy al medio que ella quiera para que su falso testigo me lo diga en mí cara”.

La periodista en su artículo de opinión publicado en El Comercio, el indulto estaba cantado: PPK lo advirtió el 3 de noviembre en Buenos Aires, Argentina: “Alberto Fujimori está en la cárcel y está enfermo, vamos a ver qué hacemos, eso será noticia en algún momento”, dijo. Y está grabado, yo no invento.

Además aseveró, si Palacios no sabe hacer lectura política no es mi culpa: sus limitaciones como analista son su problema y el de los que la siguen. Pero su falta de capacidad no la exime de la responsabilidad de faltar reiterada y deliberadamente a la verdad, vendiéndose como periodista influyente. Aquella que entra y sale de Palacio de Gobierno, que chatea con Nadine Heredia sobre sus agendas, o habla “directamente” con PPK sobre el indulto a Fujimori, para que al final termine chillando porque le resultan mintiendo.

Ella no lo sabe, porque es una abogada que usa el periodismo para acceder al poder, porque la megalomanía que padece la hace creerse el centro del universo, asumir que lo que ella piensa no sólo es lo correcto, lo moral y lo ético.

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